martes, 1 de febrero de 2011

Una pequeña historia de fantasias.


Cuando era pequeña y me preguntaban que querías ser mi respuesta natural, sin parpadear era “Actriz, Cantante y Bailarina. ¡Quiero ser famosa!”. Siempre fueron ideas muy seductoras para mi, mi verdadera pasión estaba ahí, muero de risa al recordar los días enteros que pasaba bailando y cantando por toda mi casa, soñando despierta. Una niña, feliz y ese era su sueño. 

            También recuerdo las innumerables cantidades de veces que me decían “Deja de hacer eso y estudia” –al final, eso hago. No podía cruzarse un acto en el colegio porque podrías apostar que estaría ahí en primera fila aprendiendo los bailes o en los actos de la coral  “ ¡Que tiempos!<3

 En secreto, sin que nadie me escuchará (para que no se rieran, más)  le rogaba a mi mamá también para que me metiera en una academia de modelaje que quedaba cerca de su trabajo, eso fue lo único que nunca hice, luego entendí que para ser modelo se necesitaba ser MUY delgada y yo, digamos que no encajaba en ese prototipo, era todo lo contrario, a esa fue a la primera cosa que renuncié –entre las que me encantaba hacer de pequeña. Aunque eso no impidió que practicara caminar con los tacones de mi mamá y me imaginara en una pasarela.
            Luego me dí cuenta que tampoco cantaba como un Ángel exactamente y deserte, dejé de hacerlo (al menos en público) aun bailo a solas como cuando era pequeña, solo que mientras nadie me vea, bailar es un excelente ejercicio, además que te deja fluir todo el estrés que pudieses tener. Actuar, eso lo dejé cuando estaba en 8vo grado y no gané un premio en un concurso de obras intercolegiales. Así fue como poco a poco cambié  de planes, pase de soñar lo que quería una niña a concentrarme en conseguir cosas que serán “mejores a futuro” y que también me agradan, aunque NADA se compara con la pasión que producen los sueños que tienes cuando eres pequeño. ¿Ahora?  Tengo sueños y metas un poco más realistas, deseo ser médico antes de mis 24 años, tener un postgrado antes de los 28 y ser exitosa en mi carrera. Ya dejé de soñar con ser actriz, cantante, modelo, bailarina o famosa, dejé eso para cuando fantaseo antes de quedarme dormida.
            Creo que muchos se van a sentir identificados con mi relato algunos pudieron soñar ser policías, bomberos, súper héroes, bailarinas de ballet, etc. Lo bueno, es que hacerlo solo me hace sonreír y en el futuro espero seguir haciéndolo al recordar la niña que fui.

¡Feliz Noche!

Eso nunca había sido un problema para mí, hasta que me hicieron pensar en ello.


Eso nunca había sido un problema para mí, hasta que me hicieron pensar en ello y darme cuenta que no era precisamente agradable a la vista de los demás.

            Luego de pasar toda tu vida ocupándote de otras cosas, llega una persona y de un día para otro, te hace preocuparte por algo más. Hace que te des cuenta que ADEMAS de todas las cosas con las que estás acostumbrado/a a  lidiar  te anota una más en la lista, al mejor estilo Venezolano “de ñapa”. Como si no tuviésemos suficientes.
            Dime tú, cuando por dar un ejemplo de pequeña pasaste mucho tiempo pensando en eso por ejemplo eso que comentaron fue un trauma de niña para mi, cosas que NUNCA olvidas, solo “aprendes a manejarlas” y de pronto la tal persona, que comentamos al principio , te recordó y piensas “Ok, se suponía que eso ya lo había superado.” Y desde que se le ocurrió la brillante idea no dejas de pensar en eso .
            Aunque pensándolo bien, ese siempre fue un “fantasma” dentro de tu mente, al cual había mantenido callado, hasta ahora. ¿Cómo se supone que lo vuelva a encerrar? –No lo sé.
            Ahora, no debería ser tan importante si durante tanto tiempo has vivido con eso y no te importaba ¿Por qué ahora si? –Porque te lo dijo esa tal persona, que al final de la historia no es tan tal y su opinión repercutió en tu percepción de ti misma/o. Con lo cual concluimos que te importa demasiado lo que piense o no de ti, en este caso de mi.

¿Qué buscamos siempre? –La “perfección”, queremos ser perfectos pero más importante, que los demás nos VEAN perfectos,  nos frustramos cuando no la conseguimos, seguimos luchando con cuerpo y alma aferrándonos a nuestras creencias, patrones conductuales, estándares personales, costumbres, percepción social de lo que es “hermoso y aceptado”, hábitos, luchando por ser “perfectos” o por lo menos no sentirnos tan mal siendo nosotros mismos, en especial esto último que nombre.
            Es sinceramente muy triste y frustrante cuando te esfuerzas por hacer cosas y nadie las aprecia, nadie las mira, nadie se detiene y te dije “¡Que increíble eso que estás haciendo!” y con eso llegamos al doble discurso de “Hay que ser humildes en la vida, no hagas las cosas para que los demás te admiren”,  CLARO QUE HAY QUE SER HUMILDES, pero ser humildes no significa que no quieras que otro te valore y aprecie todo lo que has hecho, todo por lo que has pasado.

Me desvié de mi tema inicial, lo sé, pero bueno..
            En fin, valoren y no critiquen si no se saben cómo se siente estar adentro del otro y escucharlo salir de tu boca.  ;)